Jim Moskal, Socio y corresponsable del área de Healthcare de Livingstone, analiza el impacto del PDGM en el M&A en un artículo publicado originalmente en HomeCare Magazine.
En octubre de 2018, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) aprobaron definitivamente el Patient Driven Groupings Model (PDGM). La medida se consideró la mayor reforma del sistema de reembolso de la atención sanitaria domiciliaria (home health) en dos décadas. El modelo da más peso a las características clínicas del paciente, junto con otros datos, para eliminar los incentivos a prestar más servicios de terapia de los necesarios. Además, reduce a la mitad la unidad de pago, que pasa del tradicional episodio de 60 días a uno de 30.
Con este cambio, las agencias tienen que planificar, prestar, documentar y facturar la atención con el doble de frecuencia. El modelo también preocupa por sus polémicos ajustes de comportamiento (behavioral adjustments). Son recortes de tarifas que pretenden compensar la posibilidad de que las agencias cambien sus prácticas para maximizar los pagos con el PDGM. CMS propuso primero un ajuste que reducía los pagos un 6,42%. Después lo subió al 8,01% y, por último, lo rebajó al 4,36%, que es la cifra que se aprobó.
Históricamente, el impacto medio de estos ajustes en un solo año se ha situado entre el 2% y el 3%, muy lejos del ajuste máximo del 8,01 % que CMS defendió para el PDGM. Los proveedores argumentaron que esa cifra era poco realista y que podía tener consecuencias catastróficas para las agencias pequeñas y medianas.
Desde que se anunció el plan a finales de 2018, los expertos han advertido de escenarios muy negativos. Entre ellos, recortes de tarifas para todo el sector y estimaciones según las cuales hasta un 30% de las agencias de home health podrían cerrar.
Como era de esperar, la actividad de fusiones y adquisiciones (M&A) se frenó en el segundo semestre de 2019. Proveedores y compradores esperaban a que el nuevo modelo de reembolso entrara en vigor el 1 de enero de 2020. En el tercer trimestre de 2019, el número de operaciones en home health y cuidados paliativos (hospice) cayó un 23 %, hasta 20 transacciones anunciadas públicamente, frente a las 26 del segundo trimestre.
Si se compara con el tercer trimestre de 2018, cuando se anunciaron 25 adquisiciones, la actividad de M&A en home health y hospice bajó un 20%. Con el PDGM en el horizonte, en 2019 los compradores apostaron más por las compañías de hospice, porque ese sector tenía un entorno regulatorio relativamente estable.
La operación de atención sanitaria domiciliaria más destacada de 2019 se cerró en mayo, cuando la firma de Private Equity Advent International adquirió AccentCare. En el segundo semestre del año no se completó ninguna transacción de tamaño relevante. Predominaron las operaciones pequeñas y las adquisiciones complementarias (tuck-in).
En muchos aspectos, 2019 preparó el terreno para los cambios de calado que se esperan en el sector en 2020. El nuevo entorno marcará cómo operan los proveedores durante el próximo año, y las agencias pequeñas, medianas y grandes tendrán sus propios retos y oportunidades. La consolidación y la adaptación marcarán el ejercicio.
Livingstone Partners prevé un primer trimestre de 2020 tranquilo en M&A. A partir del segundo trimestre, espera que el número de operaciones aumente y se mantenga así el resto del año. Las agencias de home health que vean reducidos sus reembolsos con el PDGM buscarán vender ante las dificultades para mantener su viabilidad financiera. Esto abrirá oportunidades para que los operadores más sólidos ganen cuota de mercado a buen precio. El volumen de transacciones subirá, pero es probable que los múltiplos de valoración bajen.
La atención sanitaria domiciliaria sigue considerándose un sector muy fragmentado y podría consolidarse a niveles que no se han visto desde la implantación del Prospective Payment System hace 20 años. A los compradores estratégicos que amplían su cuota mediante adquisiciones se sumará, probablemente, un Private Equity con una presencia aún mayor en el sector este año. Las firmas de Private Equity disponen de 1,5 billones de dólares de capital sin invertir, más liquidez que nunca.
En definitiva, el sector superará el PDGM, pero cuando pase la tormenta será muy distinto, sobre todo en número de agencias. Las agencias de propiedad privada que sobrevivan y prosperen tras el PDGM estarán en una posición excelente para presentarse ante el Private Equity como oportunidad de plataforma.
